
¡Queridos todos de nuevo! ¡Y de viejo también!
Ayer por fin ha empezado a nevar. Y era ya buena hora, porque la gente llevaba amenazando como desde hace tres semanas: ¡qué nieva! ¡Qué nieva! pero nada, no nevaba. Pues ayer, salimos a fumar un pitillo, y de pronto todo estaba blanco. ¡No veas la cara de Toni! ¡que nooo, que nooo...! decía. Odia el frío y quiere irse a La Florida, no quería que nevara. Y claro, se comprende, acabamos de pasar un año en Canarias, y el cambio es brutal, tal que necesita un período de adaptación razonable. A Toni se ve que lo pilló por sorpresa, porque muy decidido, cogió una miniescoba que tenemos en casa, y se dirigió al porche a barrer la entrada. jajaja, Ya es irónico, que no barremos dentro en la vida, y vamos a barrer fuera de casa! Os mando la foto que documenta la situación para que veáis. Barrer barrió, pero no tardamos diez minutos en volver a salir para fumar otro pitillo, y ya no había rastro del caminito barrido. Hoy por la mañana, cuando salí de casa, pensé que podríamos estar viviendo dentro de una de esas bolitas de cristal que tienen dentro una casita y un arbolito, y que si las mueves la nieve cae. OK!
Hoy, cuando volvíamos de comer, pasamos por delante de una de las sucursales de Carl, (os acordáis, Carl Fon Chonchin) una de esas que siempre está cerrada, y allí estaba nuestro amigo colgando los adornos navideños. Muy amablemente nos invitó a entrar, y ¡ooohhh! ¡qué pasada de sitio! Allí dentro había MILES de libros, las estanterías no sólo forraban las paredes de arriba a abajo, sino que formaban varios pasillos en cada habitación. Había todo tipo de cosas antiguas y una escopeta, muebles, mininavajas antiguas con empuñaduras muy trabajadas, estantes cerrados con candados que contenían libros antiguos, algunos increíbles, con las pastas completamente decoradas y dibujadas, joyas, collares, pitilleras, relojes de bolsillo y cadenita, parafernalia decadente de todos tipos, cuadros, posters y estampas de diferentes épocas, primeras ediciones de libros muy raros, y de todos los temas, desde comics antiguos, novelas y cuentos, ajedreces, libros de culto, magia y ocultismo, literatura en varios idiomas hasta en israelí, arte, miles de velas, no tengo palabras. También había cuadros y fotos que cubrían todo el linaje de la familia de Carl, que ya sabréis que se extiende más que el territorio abarcado por las botas de siete leguas: Escocia, India, España, Alemania... Allí había álbumes de fotos preciosos y antiguos con fotos de muchos de sus parientes de la realeza, engalanados o militares, y la verdad que todo el mundo con un montón de medallas en el pecho. Cada foto estaba documentada con el nombre de cada persona que figuraba, (familiares o amigos de la familia, todos de altos rangos en lo militar o en lo real), fecha y lugar. También había fotos de castillos imponentes, como los de las películas de Robin Hood, la mayor parte de sus parientes en Europa y la India. El olor era ese que siempre hay donde hay libros antiguos y madera, el techo, bajo, era de plafones cuadrados de color verde oscuro, y arriba del todo, sobre una estantería, los libros estaban apoyados en figuras como esas que hay en Notredam, figuras negras que representaban demonios y diablos, y que con la poca luz, uno pensaría que los libros más raritos estaban entre esas estatuillas. Carl nos explicó que los libros de ocultismo no son exactamente lo que pensamos, sino que se refieren a códices que proporcionaban claves para diplomáticos y espías en el pasado, de forma que reordenando ciertas palabras de esos libros, podrían cifrar mensajes secretos. Seguro que el ocultismo es también algo más.
Otra vez la conversación giró en torno a varios temas, el colapso de la institución familia (según Carl a manos del gobierno centralizado y las drogas), la esclavitud, los servicios sociales, pero la mayor parte giró en torno a una de esas ideas de Carl. ¡Esta vez se declaró feudalista!. Nos dijo que esa es la religión que profesa, y nos explicó, mientras ejemplificaba su teoría política apuntando con el dedo a las fotos de los castillos y de algunos de sus familiares, que es necesaria una vuelta atrás en el tiempo, a las pequeñas comunidades feudales y a sus códigos de honor. Los culpables de la desaparición de los señores feudales son los gobiernos centralizados, que se han encargado de exterminar a las grandes familias que vivían en los castillos, sólo por intereses políticos. Mira, esto creo que necesito un correo aparte para explicarlo, pero Toni no paraba de decir blablablanacrónico bla blabla anacrónico... y Carl ponía cara de que estaba a punto de convencernos. ¡Qué tío, el tío! De todos modos, tendré que meditar esto de la vuelta al sistema feudal de microcomunidades, igual no es tan descabellado como parece ni tan anacrónico. Igual sí. Mmmmmm Habrá que ver los pros y los cons!
Cuando salimos de allí, nos preguntábamos si habíamos entrado en una burbuja del tiempo, o si realmente era verdad lo que habíamos visto.
Lo que nos hizo volver al mundo real fue un gran "possum", que es una zarigüeya. La zarigüeya pues, es como un cerdito mediano o como un jabalí. Yo toda linda me acerqué diciendo bishibishiiii, pero me alejé también diciendo bishobishoooo porque rápidamente me dijeron que es mejor mantenerse alejados de estos bichos, que comen basura, y tienen muy mala leche y malas pulgas literales.
Un beso a todos