jueves, 28 de agosto de 2008

LOS PREDICADORES


Ayer por la tarde, cuando salíamos de clase, escuchamos unos alaridos en lontananza. Nos fuimos acercando poco a poco, y vimos un círculo de gente que se arremolinaba. En el centro del círculo había un señor que resultó ser un predicador, y que estaba aleccionando a las juventudes americanas. En realidad eran tres senhores: uno, el del centro, era ya un senhor entrado en anhos, unos 50 dir'ia yo, y se agitaba de forma apocal'iptica mientras mov'ia los brazos dram'aticamente o se arrodillaba en gesto suplicante. Por detr'as de 'el pudimos ver a otros dos, que sosten'ian sendas pancartas. Uno de ellos vest'ia un pantal'on de pinzas beige con tirantes y gorra, y parec'ia uno de aquellos vendedores de peri'odicos del siglo XVIII venido de una pel'icula del oeste. El otro, extranhamente, parec'ia de la CIA. Con pantal'on negro y camisa blanca, en lugar de tirantes llevaba uno de esos arneses de cuero negro que la poli usa debajo de la chaqueta para llevar la pistola. 'Este tipo nos pareci'o aun m'as pintoresco que el anterior, sobre todo cuando nos dimos cuenta de que en lugar de la pipa llevaba !una biblia debajo del sobaco!
Entonces empezamos a comprender. Por mucho que preguntamos a todo el mundo, alumnos y profesores, no conseguimos saber qu'e clase de religi'on profesaban, pero desde luego era una bastante vehemente. Por lo visto simplemente no tienen nombre, o al menos nadie lo sabe. !qu'e misterio! Digamos que son creyentes muy creyentes y digamos adem'as que interpretan la biblia ... a su manera. Parece ser que se acercan a los campus universitarios como dos veces cada cuatrimestre, y se tiran como cuatro horas turn'andose para declamar, mientras sus esposas o lo que les sean, montan un campamentito en un lugar discreto, con mesita, sillitas, folletitos y coca cola , y esperan a que alg'un alumno despistao les pregunte algo.
Total, que eran uno declamando y dos con pancartas. En las pancartas se pod'ia leer: !Sois unos pecadores!, o bien !Temed a Jesus!, o tambi'en !Vais a ir al infierno!, y alguna cosa m'as que no quiero recordar. Todo iba rotando, los senhores y las pancartas.
Entre sus mensajes no encontr'e ninguno de paz y amor como en los tiempor hippies, sino m'as bien, que ya dice la biblia que fumar (tabaco) es pecado; que dios nos dio el desayuno precisamente para que no fum'asemos marihuana; el tan machacado lema de que los homosexuales van al infierno (mientras dec'ia esto hac'ia un gesto uniendo y separando sus dos dedos 'indices) y hacen infelices a sus familias, que la virginidad es el bien m'as preciado y que la conservemos mucho mucho, hasta que nos casemos; mmmmm, qu'e ma's?; bueno, que hay que temer a la ira de dios.
El senhor mayor, que se hace llamar M'ister Jod, era el que parec'ia el cabecilla, y despu'es de mucho drama, dej'o hablar al de la biblia/pistola. Se ve que lo de hablar cansa, porque Mr. Jod se busc'o un sitio discreto, se sent'o en su sillita y se qued'o sopa. Se ve que ya se sab'ia la lacci'on. El de la biblia/pistola no paraba de aporrearla mientras dec'ia que ten'iamos que empezar a vivir de nuevo, que ten'iamos que reconstruir nuestras vidas sobre una roca s'olida (y entonces aporreaba la biblia) y repet'ia lo de la roca y el aporreo, y luego cantaba a voz en grito la canci'on de la roca y la reconstrucci'on de la vida. Luego le toc'o hablar al de la gorra y los tirantes, que le preguntaba a las chicas directamente si eran v'irgenes, mientras una de las mujeres lo grababa todo con una videoc'amara, y la otra mujer hac'ia fotos a todo quisque. Cuando las mujeres terminaron de documentar el evento volvieron al campamentito y se ofrecieron a explicar los detalles de su fe a cualquiera que sintiera la llamada del senhor. Las mujeres explicaban tete-a-tete y en bajito y los hombres proclamaban a voz en grito lo grande que es el infierno en el que hemos ca'ido.
y ya nos fuimos porque ya no aguant'abamos m'as.
esto es Am'ericaaaaaaa!
me hart'e a sacarles fotos, as'i que os mandar'e alguna.



MANDA MANDA; AQUÍ HACEN FALTA ESOS DOCUMENTOS ACREDITATIVOS.

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